Para nadie es un secreto que con el tiempo ha habido un sismo entre la hinchada y el equipo. En algún punto se abrió una brecha que nos distanció, que nos convirtió en otro tipo de hinchada, sin embargo, a veces tenemos destellos de esos momentos de los 90 e inicios del 2000, donde no teníamos otro motivo más que el amor para asistir.

En este momento que podemos saborear el néctar de la victoria, de la regularidad, de la punta, de un equipo que partido a partido parece más sólido, más consolidado, en estas épocas lindas, hay que aprovecharlas y disfrutarlas, pero sobre todo hay que asegurarse de presenciarlas en el estadio. El sábado el equipo no solo necesita a su hinchada, si no que necesita esa conexión con ella, esa comunión que dan los abrazos de gol. Nosotros siempre nos hemos reconocido en la lealtad, en el amor a los colores, en que no negociamos el ir al estadio. Esto progresivamente va cambiando, no solo para Millonarios sino para todas las hinchadas, porque es mucho más cómodo verlo por televisión, aunque ese es un fútbol frío, sin emociones, sin sensaciones, estéril.

Millonarios es de multitudes y siempre se ha visto reflejado en ellas, tenemos que hacer que vuelva ese mar azul del que jugadores e hinchas se enamoraron. Esa marea, esa caldera que ahogaba a los visitantes, esa imponente tribuna que impulsa al equipo a la victoria, juntos, en una comunión, encontrándonos; así podemos conseguir esos objetivos que nos quitan el sueño. No se pierda de ver estos tiempos bonitos porque el fracaso, la derrota, el dolor, son parte de la vida y en algún momento sucederá.

Es hora de volver al estadio. Por Isabel Sierra

Cuando todo es victoria, gloria y recompensa, también es importante dejar la crítica de lado, la amargura, la comparación. Como el equipo ha respondido con creces, el hincha tiene que hacerlo de la misma forma. El sábado ante nuestro acérrimo rival, el aire les debe pesar por tanto aliento, el suelo les debe temblar por tantos saltos, el cuerpo no les puede funcionar por tanta presión. Lo que más debe pasar es que nuestros jugadores arrasen por tanto amor. Somos parte de lo mismo, de un propósito más grande, debemos fusionarnos en una sola unidad, en una comunión, como un ejército.

No pierda esta oportunidad porque es hora de dejar de ver a Millonarios, para sentirlo, vivirlo, gozarlo e ilusionarse. Como nunca, como siempre.

@Cadosch12