Millonarios quedó eliminado de la Copa Águila 2019 luego de empatar a dos goles con el Medellín. Partido con, otra vez, dos caras del equipo embajador, una por cada tiempo. Temperamento, ganas, fútbol en el primer tiempo, contra la falta de cabeza fría, definición y liderazgo del segundo tiempo. El común denominador: los errores individuales. 

En el primer tiempo Millonarios salió a presionar y comerse el rival. Ortiz corría, pivoteaba y con diagonales abría espacios para que Pérez y Silva llegaran a portería. Millonarios fue mucho más, pero un error de Duque permitió la contra que definiría Cano, con la suerte de un roce, para poner el 0-1. Millonarios siguió presionando, jugando a primera intención y destrabando el partido con dos goles de José Guillermo Ortiz. Hasta que el físico le dio, Millonarios fue mejor. 

La segunda parte fue una copia del partido de la eliminación frente al América. Se intentó sin mucho orden, los cambios no funcionaron, no se definieron las que se tuvieron, nos cobraron nuestros errores y, luego del 2-2, faltó jerarquía y calma para saber qué hacer con la pelota. 

Fracaso en Copa Águila. Más allá de las buenas sensaciones del primer tiempo, de Ortiz y su fútbol, de Duque y su entrega, los errores puntuales y como está marcando Millonarios,  nos siguen acabando los partidos. En propias frases del profesor Pinto para lo que viene: “Aquí solo sirve ganar”. 

@maugor