El futuro está en juego

«No conseguir llegar a la final sería gravísimo para nuestras expectativas y las obligaciones de los dueños, ya que reforzarían su posición absurda de no invertir en buenos fichajes cada temporada».

Ya pasó la primera fecha de la Liga Betplay 2021-1 y Millonarios respira un ambiente de tranquilidad y esperanza que no se recuerda en la casa embajadora. La sensación positiva que dejaron los canteranos al final de temporada sumado a las incorporaciones de Fredy Guarín y Fernando Uribe han conseguido esta unidad tácita de hinchas, cuerpo técnico, jugadores y, en algunas cosas, directivas. El peso de esta ilusión es la responsabilidad más grande para quienes salten a la cancha y Alberto Gamero.

Es sabido que a los equipos de Gamero les cuesta arrancar. La liga pasada está premisa se repitió y al final costó una eliminación que hizo pasar de agache el gran remate que tuvieron los jugadores azules. El calendario, gracias al software de la Dimayor que deja varios clásicos para el final, es accesible y se necesita no repetir la mala campaña del comienzo del 2020. Ganar a como dé lugar la mayoría de los puntos de la primera mitad de la liga.

Ningún hincha quiere repetir años largos sin levantar copas. Hay un equipo que transmite pertenencia, jugadores de categoría, experiencia en todas las líneas y la juventud que quiere salir a romperla en cada partido. La “piña” entre ellos debe ser clara y, sin importar quien sea titular, llevar el barco embajador a buen puerto con buen fútbol, entrega y orden. También entre ellos se debe crear la conciencia que, en épocas de pandemia, se deben extremar las medidas de cuidado para no dejar al equipo sin una pieza por varias fechas.

Pero la responsabilidad más grande de Gamero y jugadores está con el futuro de Millonarios. Las directivas cambiaron el chip por un momento e invirtieron en buenos fichajes, en lugar de cubrir pérdidas que han traído las pésimas apuestas de los últimos años. No conseguir llegar a la final sería gravísimo para nuestras expectativas y las obligaciones de los dueños, ya que reforzarían su posición absurda de no invertir en buenos fichajes cada temporada.

Estos ánimos alegres hay que revalidarlos partido a partido, gol tras gol, para que, en el momento complicado del semestre, siempre los hay, todos respaldemos el proceso de Albero Gamero y jugadores. La responsabilidad esta temporada es aún mayor.

@maugor

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